Los ecos de la guerra en Ucrania y las nuevas tácticas de la geopolítica internacional sitúan de repente a nuestras costas en el mapa del debate sobre seguridad. Los informes de inteligencia y los escenarios de riesgo apuntan a una amenaza hasta hace poco insólita: el radio de acción de los drones rusos en el Mediterráneo.
Con aparatos de gran autonomía —como los modelos Gerbera, capaces de recorrer cientos de kilómetros—, los análisis estratégicos examinan la posibilidad de lanzamientos desde buques en alta mar. Y en ese tablero, el litoral de Almería y las infraestructuras del sureste peninsular aparecen directamente bajo la lupa de los expertos en defensa y seguridad híbrida.
Aunque las autoridades recuerdan que se trata de simulaciones y escenarios de alerta preventivos, la noticia ha encendido las alarmas en la calle. Demuestra, una vez más, que los conflictos modernos ya no entienden de fronteras lejanas y que la seguridad en el Mediterráneo requiere estar alerta ante cualquier eventualidad.»
Seguiremos muy de cerca cómo evoluciona este escenario estratégico y qué medidas se adoptan.