Lluvia de «cenas de lujo» en la costa: el disparatado fallo informático que terminó en banquete

El pasado 16 de julio, una ráfaga de viento y un fallo en el sistema de reparto con drones provocó que decenas de vecinos recibieran en sus terrazas la cena equivocada… ¡caída directamente del cielo!


«La tecnología nos hará la vida más fácil», o eso dicen. Sin embargo, hay días en los que la Inteligencia Artificial y los avances modernos deciden ir por libre y dejar historias tan surrealistas que parecen sacadas de un guion de película. Así lo han contado esta semana en la sección de ‘Curiosidades’ del programa Días de Radio.

Los hechos ocurrieron el pasado 16 de julio en una conocida localidad de la costa mediterránea. Una gran empresa de mensajería se encontraba realizando una rápida jornada de prueba para su servicio de entrega de comida a domicilio mediante drones. Todo iba sobre ruedas —o mejor dicho, sobre hélices— hasta que una ráfaga de viento totalmente inesperada descolocó por completo los algoritmos de navegación.

El resultado fue tan caótico como divertido: comenzó a «llover» comida de lujo en las terrazas equivocadas.

¿Una ensalada? Toma una pizza familiar

El descontrol del sistema convirtió el barrio en un auténtico juego del azar culinario. Vecinos que habían solicitado una sencilla ensalada para cenar vieron cómo un dron aterrizaba en su mesa con una pizza familiar humeante. Otros, que solo esperaban un postre ligero, terminaron recibiendo un banquete completo para cuatro personas cayendo literalmente del cielo.

El desconcierto fue tal que muchos de los presentes llegaron a pensar que se trataba de una broma de cámara oculta o incluso de un fenómeno paranormal.

«Al final, el error de cálculo de la máquina terminó convirtiéndose en un banquete sorpresa para todo el vecindario, que no daba crédito a lo que aparecía sobre sus mesas», comentaban entre risas en los micrófonos de la radio.

Afortunadamente, el incidente no provocó ningún daño material de gravedad y todo quedó en una cena multitudinaria e improvisada entre los vecinos del barrio.

Desde el programa nos lanzan la pregunta inevitable para la reflexión: Si esta noche os cayera del cielo un dron con la cena de otra persona… ¿se la devolveríais al repartidor o le pondríais la mesa?