Cuando Huéscar firmó la paz con Dinamarca: 172 años de una «guerra de papel» olvidada en el archivo

La historia insólita de cómo un municipio del norte de Granada mantuvo formalmente una declaración de guerra contra Dinamarca durante más de siglo y medio sin que se disparara ni un solo tiro, hasta su insólita firma de paz en 1981

Todo se remonta al año 1809, en plena Guerra de la Independencia española. Dinamarca, aliada de Francia, se convirtió en enemiga de España, país donde se encontraban retenidos unos 15.000 soldados españoles del marqués de la Romana. En septiembre de aquel año, la Junta Central declaró formalmente la guerra al país nórdico.

Sin embargo, el eco de aquel conflicto nacional caló de una manera muy particular en el municipio granadino de Huéscar. El 11 de noviembre de 1809, el cabildo oscense se reunió con su corregidor y aprobó en un acta propia su particular declaración de guerra contra Dinamarca.

172 años de olvido en un legajo

Aunque España y Dinamarca firmaron la paz en 1814, nadie se acordó de revocar el documento aprobado en el ayuntamiento oscense, que quedó confinado y olvidado en un legajo municipal. Por allí pasaron reyes, repúblicas y dictaduras, mientras el papel seguía formalmente en pie de guerra.

No fue hasta 1981 cuando el investigador Vicente González Barberán redescubrió el documento en el archivo histórico. El hallazgo destapó una contienda sin batallas ni víctimas, sustentada únicamente sobre una curiosa acta municipal olvidada.

El fin de las hostilidades, 172 años después

La anécdota histórica se cerró de forma oficial el 11 de noviembre de 1981, exactamente 172 años después de aquella declaración primigenia.

Para poner fin al conflicto, el entonces alcalde de Huéscar, José Pablo Serrano, y el embajador danés en España, Mogens Wandell Petersen, firmaron la paz en un acto oficial donde reinó la concordia, poniendo fin a la peculiar guerra que Dinamarca jamás supo que libraba contra un municipio granadino.

La historia insólita de cómo un municipio del norte de Granada mantuvo formalmente una declaración de guerra contra Dinamarca durante más de siglo y medio sin que se disparara ni un solo tiro, hasta su insólita firma de paz en 1981.

Todo se remonta al año 1809, en plena Guerra de la Independencia española. Dinamarca, aliada de Francia, se convirtió en enemiga de España, país donde se encontraban retenidos unos 15.000 soldados españoles del marqués de la Romana. En septiembre de aquel año, la Junta Central declaró formalmente la guerra al país nórdico.

Sin embargo, el eco de aquel conflicto nacional caló de una manera muy particular en el municipio granadino de Huéscar. El 11 de noviembre de 1809, el cabildo oscense se reunió con su corregidor y aprobó en un acta propia su particular declaración de guerra contra Dinamarca.

172 años de olvido en un legajo

Aunque España y Dinamarca firmaron la paz en 1814, nadie se acordó de revocar el documento aprobado en el ayuntamiento oscense, que quedó confinado y olvidado en un legajo municipal. Por allí pasaron reyes, repúblicas y dictaduras, mientras el papel seguía formalmente en pie de guerra.

No fue hasta 1981 cuando el investigador Vicente González Barberán redescubrió el documento en el archivo histórico. El hallazgo destapó una contienda sin batallas ni víctimas, sustentada únicamente sobre una curiosa acta municipal olvidada.

El fin de las hostilidades, 172 años después

La anécdota histórica se cerró de forma oficial el 11 de noviembre de 1981, exactamente 172 años después de aquella declaración primigenia.

Para poner fin al conflicto, el entonces alcalde de Huéscar, José Pablo Serrano, y el embajador danés en España, Mogens Wandell Petersen, firmaron la paz en un acto oficial donde reinó la concordia, poniendo fin a la peculiar guerra que Dinamarca jamás supo que libraba contra un municipio granadino.