El sector agrario y ganadero es el auténtico motor de la comarca oscense, pero detrás del papeleo, las subvenciones y las gestiones diarias que sostienen a nuestros agricultores y ganaderos, hay un equipo humano imprescindible. Hoy conversamos con Sofía Martínez, personal laboral de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Huéscar, dependiente de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía.
Con una dilatada trayectoria a sus espaldas, Sofía nos abre las puertas de su día a día para hablarnos de su labor, la evolución del servicio en la zona y las vivencias que dejan una huella imborrable en el trabajo con la gente del pueblo.
Un pilar fundamental para el medio rural
La OCA de Huéscar no es solo una oficina administrativa; para muchos vecinos y vecinas es el primer punto de contacto con la Administración autonómica. En este entorno, la labor de Sofía Martínez resulta clave para que el engranaje funcione con fluidez.
«Nuestro objetivo principal es hacerle la vida un poco más fácil al agricultor y al ganadero. A veces la burocracia puede resultar abrumadora, y nuestro trabajo consiste en guiarles, resolver sus dudas y asegurar que sus gestiones salgan adelante», explica Sofía durante la entrevista.
Entre sus funciones diarias se encuentran la atención directa al público, la tramitación de expedientes, el apoyo en la gestión de ayudas y la coordinación de tareas operativas dentro de la sede comarcal, un trabajo que requiere no solo rigor técnico, sino también una gran dosis de empatía y paciencia.
Años de entrega y evolución
Hablar de la trayectoria de Sofía es hablar de la propia evolución del campo en el altiplano granadino. A lo largo de sus años de servicio, ha sido testigo directo de la transición del papel a la digitalización, un cambio que no siempre ha sido fácil para los productores más veteranos de la zona.
«He visto pasar a diferentes generaciones de una misma familia por esta oficina», rememora con nostalgia. «Ver cómo los jóvenes van tomando el relevo generacional en las explotaciones de la comarca nos llena de satisfacción, porque demuestra que nuestro campo sigue vivo».
Entre el rigor y las anécdotas del día a día
El trato cercano con la gente de Huéscar y sus municipios colindantes deja, inevitablemente, un reguero de historias entrañables y anécdotas curiosas que Sofía recuerda con una sonrisa.
Desde ganaderos que acuden a la oficina con la libreta de campo guardada ‘a buen recaudo’ en el bolsillo de la camisa desde hace décadas, hasta situaciones disparatadas intentando explicar la tramitación telemática a quien nunca ha tocado un ordenador.
«En el medio rural, el trabajo de oficina no es frío. Aquí conoces a cada persona por su nombre, sabes de sus cosechas, de su familia y de sus preocupaciones. Eso hace que, a veces, además de personal administrativo, terminemos haciendo un poco de psicólogos o confidentes», confiesa entre risas.
Compromiso con el futuro de Huéscar
Para finalizar la entrevista, Sofía Martínez ha querido poner en valor el papel de las Oficinas Comarcales Agrarias como herramientas esenciales para fijar la población al territorio y mantener vivas las zonas rurales.
Desde este portal de noticias queremos agradecer a Sofía su predisposición y cercanía, así como reconocer la labor silenciosa pero vital de todo el equipo que conforma la OCA de Huéscar.